APUNTES PARA LA SUBLIMACIÓN DE LA CULTURA MURCIANA.

APUNTES PARA LA SUBLIMACIÓN DE LA CULTURA MURCIANA.


Pablo López Pellicer

El Diccionario de la Real Academia Española ofrece la siguiente definición del verbo “sublimar”: engrandecer, exaltar, ensalzar, elevar a un grado superior. La literatura es por su propia naturaleza lúdica un mecanismo de sublimación. Permite atravesar las fronteras de la realidad y convertir la experiencia humana en un discurso que circula y pervive más allá de las circunstancias en las que se concibió; en definitiva, la creación de algo mayor. Federico García Lorca escribió Bodas de sangre a partir de una noticia que leyó en el periódico. Aquel relato, que pudo haber caído en el olvido, es ahora recordado gracias al lenguaje literario con el que el autor granadino sublimó este acontecimiento. El arte está atravesado tanto de experiencias personales como colectivas y así es que toda pieza artística responde a las necesidades de unas circunstancias individuales y políticas. Como dramaturgo de la Región de Murcia, me propongo en este espacio articular algunos apuntes acerca de cómo podemos sublimar la condición murciana en obras de literatura dramática.

Carlos Gil Gandía analiza en un artículo de Eldiario.es cómo la identidad murciana gira en torno a las fiestas de Semana Santa y a las Fiestas de Primavera y genera una imagen identitaria obtusa y cerrada. Para resolver este estancamiento identitario propone desplazar la mirada de las tradiciones populares y situarla en lo que, “sin calendario ni ceremonia, sigue ocurriendo”. Las instituciones públicas de la región muestran más interés en el fomento del turismo que en la cultura, y centrarnos en fiestas populares conlleva, a mi parecer, el riesgo de confundir identidad murciana con “marca murciana”. Ante el proceso de homogeneidad que el capitalismo internacional ha creado, se ha dado un pequeño auge de los regionalismos, pero, no obstante, existe la posibilidad de que esto también sea fagocitado por dinámicas de mercado a través del turismo de masas u otras prácticas. 

La filósofa Remedios Zafra argumentaba que la pieza literaria habita la dificultad de su época y, por tanto, el artista ha de habitar la dificultad que su época le entrega. ¿Cuál es, entonces, la dificultad de la Región de Murcia hoy en día? Sin pretensión alguna retratar Murcia desde el ángulo más pesimista, lo cierto es que nuestra región se enfrenta a una serie de problemas específicos, que, a diferencia de la Semana Santa y las Fiesta de Primavera (que duran solo dos semanas), están presentes en nuestra tierra a lo largo de todo el año. En primer lugar, la misma región que toma la huerta como núcleo identitario, también pierde la misma, tal como denuncia el documental ¿Dónde está mi acequia? Anatomía forense de una ciudad de Joaquín Lisón. También vinculado al paisaje, nuestra región ha sufrido la contaminación del mar Menor a causa de la sobreexplotación agraria y la desatención de los poderes públicos que durante años han priorizado la rentabilidad económica sobre la conservación ecológica. Además, los medios de comunicación han ignorado los movimientos activistas por su protección, que han concluido en el reconocimiento jurídico que, aunque no suponga una garantía real de su protección, es el primer ecosistema de la Unión Europea en obtener dicho reconocimiento.

También nuestra región es la primera en la Unión Europea en número de casas de apuestas por habitante, muchas de ellas situadas a pocos metros de centros escolares (pese a que lo prohíba la ley estatal) y en los barrios con mayores índices de pobreza. Símbolo del poder de este tipo de negocio, los ciudadanos de la capital asistimos a la adquisición del histórico cine Rex por parte del grupo Orenes, que eufemísticamente declaró que fomentaría “un ocio sano y responsable”.  A esta problemática, también se suma que nuestra región es una de las principales del país en abandono escolar. Según las estadísticas, uno de cada cinco alumnos no concluye sus estudios elementales y abandona el sistema educativo. Por último, cabe destacar que un alto porcentaje de los ciudadanos de esta región simpatizan con discursos conservadores y otro porcentaje también a tener en cuenta defiende ideas fascistas.

¿Cómo se puede escribir teatro en una región en la que prácticamente dos tercios de la población no simpatizarían con los discursos críticos que caracterizan la labor dramatúrgica? ¿Desde qué géneros, personajes y estilos podemos sublimar la Murcia contemporánea? ¿Cómo construir un discurso teatral para provocar la catarsis en los espectadores murcianos y no murcianos? Si bien las problemáticas descritas atienden a las circunstancias actuales, lo cierto es que nuestra dramaturgia da ejemplos de la sublimación murciana que se trata en este artículo.

En primer lugar, la compañía Alquibla Teatro inició su trayectoria en 1984 con la puesta en escena de Un café de La Unión, de Luis Federico Viudes. La obra sitúa el foco en los mineros del municipio cartagenero en un contexto de cabaret, y expone su idiosincrasia mediante el musical y la sátira. Un año más tarde, Manuel Muñoz Hidalgo publica La mujer de tierra, en la que se representa el asesinato de José Rabadán, más conocido como Pepe ‘el Mislán’ durante los carnavales de Cabezo de Torres. Un joven le prendió fuego a su disfraz con un mechero, su cuerpo ardió por completo y murió días más tarde en un hospital. El texto dramático de Muñoz Hidalgo permite conservar este crimen homofóbico en la memoria colectiva.

Otro ejemplo paradigmático es Antoñete Gálvez (1995) de Lorenzo Piriz, que, también llevada a escena por Alquibla, narra la historia de Antoñete Gálvez, uno de los principales líderes de la revolución republicana del siglo XIX. Sirve este texto para introducir, en lo teatral, parte de la historia de nuestra región. En versión radiofónica, José Bote escribe La acequia (2018), obra en la que un grupo de vecinos protesta por el cierre de una acequia. Sitúa así el conflicto mediante el cual aquello que define tradicionalmente la identidad murciana se ve sepultado por los principios del progreso. Sobre una reivindicación también trata La disputa (2019), de María Alarcón, en donde una historia de amistad vehicula la protesta por el soterramiento en el barrio del Carmen.

Alba Saura, por su parte, introduce en su texto Mi cuerpo será camino (2021) emigrantes procedentes del campo de Cartagena. Juega con el tema de los movimientos migratorios, pero sitúa los motivos del desplazamiento en la cultura de Murcia, que remonta hasta los vencidos de la guerra civil. Además, introduce en la obra el mar Mediterráneo como símbolo identitario que acompaña al sujeto migrante. También el juego generacional se encuentra en el proyecto Nuestra ciudad (2024) de César Oliva, que, aun no siendo una autoría genuina de Murcia, adapta a nuestro territorio el clásico estadounidense de Thornton Wilder. Por último, cabe señalar el texto estrenado recientemente por Javier Ruano, La guardia (2025), que aborda experiencias que han tenido lugar en los servicios de salud murciana, situando el foco en el síndrome del burnout.

Esta pequeña genealogía de autores murcianos sirve de ejemplo de cómo la dramaturgia murciana recoge los acontecimientos que tienen lugar en nuestro territorio, del valor de su paisaje y su memoria. Se han descrito también algunas de las problemáticas generalistas de la Murcia actual y que despiertan, en mi opinión, la necesidad de un compromiso literario. Es por ello que considero oportuno crear un espacio de reflexión en donde sublimar estas realidades, muchas de ellas ignoradas por el poder y fáciles de olvidar. Habitemos la dificultad de nuestra tierra, convirtamos la experiencia en literatura y, en definitiva, hablemos sin prejuicios morales o idealizaciones identitarias de quiénes somos en la Región de Murcia.

Pablo López Pellicer.

                                          
      

DREM
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.